A finales de 2024, una decisión de los legisladores en la Cámara de Diputados y del Ejecutivo Federal resultó en una reducción del 4.57 % del presupuesto destinado a la cultura en México. Esta disminución, que se traduce en 15 mil 082 millones de pesos para el Ramo 48, ha generado una profunda preocupación entre la comunidad artística, que enfrenta un entorno cada vez más adverso que limita sus oportunidades de expresión y desarrollo.
Datos clave
- Cuándo: finales de 2024
- Monto asignado: 15,082 millones de pesos para el Ramo 48
- Porcentaje de mujeres en el sector cultural: aproximadamente 40 %
- Número de mujeres en actividades culturales: alrededor de 889,000
- Porcentaje del presupuesto cultural respecto al total federal: muy reducido
El presupuesto destinado a la cultura en México representa una pequeña fracción del gasto federal total, que supera los nueve billones de pesos. Esta situación deja a un sector vital para el desarrollo social con recursos limitados, especialmente perjudicial para las mujeres, quienes constituyen el 40 % de los trabajadores en el ámbito cultural. La mayoría de ellas trabaja de manera independiente en un entorno que históricamente ha estado subfinanciado, lo que complica aún más su labor artística.
¿Qué significa esta reducción para las creadoras?
La disminución del presupuesto no solo afecta a las creadoras en términos económicos, sino que también les priva de derechos esenciales como artistas. Las mujeres en el sector cultural enfrentan constantes desafíos para mantener y promover su trabajo. Este escenario hace evidente la urgencia de fortalecer las políticas públicas que apoyen la creación artística, particularmente la de las mujeres, quienes no solo producen arte, sino que también generan espacios de visibilidad y diálogo sobre temas importantes en la sociedad.
¿Cómo impacta esto en la comunidad?
La falta de recursos y programas efectivos de apoyo deja a muchas comunidades, sobre todo a las más vulnerables, sin acceso al arte y la cultura. Las iniciativas existentes son insuficientes y a menudo se limitan a soluciones temporales y superficiales. Es esencial que se implementen estrategias a largo plazo que fomenten el uso del arte como herramienta de educación y empoderamiento social. Las mujeres creadoras se esfuerzan por reflejar en su trabajo las realidades de sus comunidades, buscando inspirar a las nuevas generaciones.
La situación actual pronostica un futuro incierto para el sector cultural, donde la falta de inversión y atención puede limitar seriamente el acceso al arte y la cultura. Es necesario que tanto la comunidad artística como la sociedad en general exijan un mayor compromiso por parte de los tomadores de decisiones para asegurar un apoyo real y sostenido a las creadoras en México.
Con información de vanguardia.com.mx

