Riofrío de Aliste ha conmemorado la festividad de San Pedro Apóstol con una celebración llena de tradiciones y participación comunitaria. Esta festividad, que se lleva a cabo el 28 de junio, ha evolucionado a lo largo de los años debido a la cosecha, que históricamente relegó las festividades a un segundo plano en favorecimiento de las labores agrícolas.
Datos clave
- Cuándo: 28 de junio.
- Quién: San Pedro Apóstol, patrono de la parroquia.
- Dónde: Riofrío de Aliste, España.
- Participantes: 272 socios de la Asociación Cultural "Riofrío Despierta".
- Actos destacados: procesión, misa y actividad de baile.
La Asociación Cultural Vecinal “Riofrío Despierta” ha jugado un papel clave en revitalizar estos festejos, promoviendo una mayor participación de los vecinos. Los actos iniciaron con una procesión y misa, seguida de un baile vermut amenizado por la agrupación folclórica “Manteos y Monteras”, que incluyó un refrescante aperitivo para los asistentes.
El clímax de la celebración fue una comida de hermandad, que reunió a 92 personas en el salón social, disfrutando de un menú tradicional. Esta festividad, que se distingue por su ambiente de convivencia, se ha convertido en un importante punto de encuentro para las generaciones más jóvenes y mayores, quienes comparten y reviven las costumbres de antaño.
¿Cómo ha cambiado la festividad a lo largo de los años?
Tradicionalmente, los festejos se celebraban el 29 de junio, cuando la cosecha aún ocupaba a los habitantes, quienes no podían permitirse el lujo de distraerse con bailes. La situación cambió cuando las labores agrícolas se agilizaron con el uso de maquinaria moderna, permitiendo que las festividades se reprogramaran al cuarto fin de semana de agosto. Este nuevo enfoque ha permitido mantener vivo el legado cultural y ofrecer una oportunidad para que todos se reúnan y celebren sus raíces.
¿Cuál es la relevancia cultural de esta celebración?
La festividad en honor a San Pedro es fundamental para la identidad de la comunidad de Riofrío de Aliste. Representa no solo la devoción religiosa, sino también la cohesión social y el rescate de tradiciones que marcan la historia del pueblo. Sus actividades, que incluyen danzas y gastronomía local, son un reflejo del patrimonio cultural que une a las generaciones.
Para los habitantes de Riofrío de Aliste, esta celebración es más que un evento religioso; es un referente que invita a reflexionar sobre su identidad y la importancia de mantener vivas las tradiciones en un mundo en constante cambio.
Con información de laopiniondezamora.es

