La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que no se reanudará el diálogo entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la Secretaría de Gobernación (SEGOB) a nivel federal. En su lugar, anunció la instalación de mesas tripartitas en los estados donde persisten las manifestaciones del magisterio disidente.
Durante su conferencia, Sheinbaum Pardo explicó que estas mesas incluirán a representaciones sindicales, al Gobierno de México y a las entidades federativas, con la participación de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Esta estrategia busca abordar las problemáticas educativas a nivel estatal y responder a las demandas de los docentes.
Las tensiones han ido en aumento, con la CNTE llevando a cabo su tercera semana de protestas, realizando un plantón cerca del Zócalo de la Ciudad de México. Las demandas incluyen cambios en el sistema de pensiones del ISSSTE, mejoras salariales y revisiones a políticas educativas, así como la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).
En la Asamblea Nacional Representativa más reciente, la CNTE ratificó la huelga nacional en curso. La situación se intensificó cuando miembros de la CNTE confrontaron a Sheinbaum Pardo en Aguascalientes, exigiendo el cese de la respuesta represiva del gobierno y una mesa de diálogo. El lunes 15 de junio, la CNTE planeó liberar casetas en la Ciudad de México, extendiendo su protesta a nivel nacional.
Expertos en política educativa han expresado preocupaciones sobre la posible eliminación de la USICAMM. La SEP presentó una propuesta para reestructurar la asignación de plazas y ascensos, pero analistas advierten que esto podría resultar en un mayor control político del magisterio. La situación actual plantea un desafío significativo para la administración de Sheinbaum, especialmente considerando el contexto del Mundial, que se está llevando a cabo en el país.
Con información de zetatijuana.com

