Acapulco, Guerrero. - Socorro Gil Guzmán, madre de un hijo desaparecido, continúa su búsqueda interminable por justicia tras el hallazgo de restos que presuntamente pertenecen a su hijo, Jhonatan Guadalupe Romero Gil, quien desapareció en diciembre de 2018.
Datos clave
- Quién: Socorro Gil Guzmán, presidenta del colectivo Memoria, Verdad y Justicia.
- Qué: Identificación de restos humanos hallados en 2022 que podrían ser de su hijo.
- Dónde: Acapulco, Guerrero.
- Cuándo: Restos encontrados en septiembre de 2022, confirmados el 16 de junio de 2023.
Socorro, quien ha enfrentado años de dolor y angustia, relató que los restos encontrados en una colonia cercana al sitio de la desaparición de Jhonatan fueron ignorados por las autoridades durante casi cuatro años. En sus visitas al Servicio Médico Forense (Semefo), nunca se le mostró el expediente relacionado. Su testimonio ofrece una mirada desgarradora a la realidad de miles de familias en México que enfrentan la falta de atención y justicia en casos de desapariciones forzadas.
La madre explicó la profunda conexión emocional que tiene con su hijo, resaltando que no lo recibiría hasta que su cuerpo estuviera completo, enfatizando su lucha inquebrantable. A pesar del sufrimiento, mantiene la esperanza de que se le reconozca su derechos como madre y se lleve a cabo una búsqueda efectiva. “Me siento perdida, aún espero su llamada”, expresó Socorro, revelando la angustia constante que vive.
¿Qué consecuencias tiene la falta de atención gubernamental?
La omisión de las autoridades en casos de desapariciones genera una ola de desconfianza y abandono entre las familias afectadas. El hecho de que funcionarios del Semefo tuvieran los restos sin procesar durante tanto tiempo expone una posible negligencia sistémica y una falta de voluntad para abordar el problema de la desaparición forzada en México. Las madres buscadoras, como Socorro, viven el dolor del silencio institucional que agrava su sufrimiento.
¿Por qué es esencial que la presidenta escuche a las madres?
Es crucial que la presidenta Claudia Sheinbaum se reúna con las madres de desaparecidos, no solo como un gesto de empatía, sino para generar políticas efectivas que aborden esta crisis humanitaria. Escuchar relatos de dolor y sufrimiento puede transformar la perspectiva del gobierno sobre el fenómeno de las desapariciones y la responsabilidad del Estado. La falta de atención a estas voces perpetúa una crisis que se arraiga en el desamparo y la desesperación.
Los próximos pasos deben incluir un diálogo efectivo entre las autoridades y las familias afectadas. Es momento de que el gobierno reconozca su papel en la tragedia que viven millones de mexicanos y trabaje en medidas concretas para ayudar a quienes buscan a sus seres queridos.
Con información de vanguardia.com.mx

