Estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa causaron daños en las casetas de la autopista México-Cuernavaca al intentar ingresar a la Ciudad de México (CDMX) para participar en protestas por la desaparición de 43 compañeros en 2014. Durante el incidente, los jóvenes encapuchados enfrentaron a las autoridades que aseguraron la revisión de sus autobuses antes de permitir el acceso.
Los normalistas bloquearon el tránsito en la carretera, demandando libertad de movimiento para unirse a las manifestaciones planeadas. En el proceso, pidieron a un transportista que obstruyera el camino con su camión y denunciaron la acción policial como un intento de impedimento a su protesta pacífica.
Después de varias horas de disturbios, los estudiantes se retiraron, dejando tras de sí considerable daño material en las casetas. Los incidentes incluyeron roturas de vidrios y daños a equipos electrónicos, lo que generó caos en el tránsito vehicular mientras la policía permanecía atenta a la situación.
En un contexto paralelo, familiares de los normalistas habían programado una reunión con autoridades de la Secretaría de Gobernación, la cual se suspendió debido al cerco policiaco que enfrentaron. Parentales señalaron que los operativos de seguridad habían interferido en su movilidad, compitiendo con su derecho a manifestarse y exigir justicia.
Los padres de las víctimas continúan su lucha por respuestas y reafirmaron su compromiso de llevar a cabo movilizaciones pacíficas. Aseguran que no se detendrán en su búsqueda de esclarecer el paradero de los 43 normalistas, a pesar de las restricciones impuestas por las autoridades. “No hubo condiciones para manifestarnos”, expresó Isidoro Vicario, abogado de las familias.
Con información de tvazteca.com

