María Eugenia Campos, gobernadora de Chihuahua, se presentó este martes en la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México. Esto ocurre tras haber sido convocada para comparecer en Ciudad Juárez, en relación con la presencia de cuatro agentes de la CIA en operativos no autorizados en el estado.
En una conferencia de prensa, Campos afirmó haber decidido acudir de manera voluntaria para “dar la cara”. Acusó al Gobierno federal y al partido Morena de llevar a cabo una persecución política en su contra, añadiendo que se le había solicitado su testimonio en el marco de las investigaciones sobre el fallecimiento de agentes estadounidenses en operativos contra narcolaboratorios.
La mandataria aseveró que ha habido intentos de crear un expediente en su contra para responsabilizarla del caso. “No respetaron la ley ni las formas, vulnerando así la protección constitucional de mi cargo”, declaró ante los medios. Aseguró que, por el momento, no hay acusación formal en su contra, pero destacó que ciertos actores buscan manipular la ley para fines políticos.
Maru Campos señaló que el clima de autoritarismo actual afecta la presunción de inocencia y denota un intento de sofocar su gestión. Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, expresó el respaldo del partido a la gobernadora ante este panorama de hostigamiento.
La situación sigue generando controversia, y se espera que Campos continúe defendiendo su posición ante las acusaciones y las investigaciones que enfrenta. La opinión pública estará atenta a los próximos pasos en este asunto que involucra a un importante actor político.
Con información de lja.mx

