Coahuila. - La situación de Morena y el PAN en Coahuila es incierta de cara a las elecciones de 2027. Ambas agrupaciones podrían no contar con dirigencias estatales electas, lo que complica su operatividad política en un contexto electoral crucial.
Dentro de Morena, la salida de Diego del Bosque Villarreal como parte del comité estatal es inminente. Al asumir su cargo como diputado local plurinominal el 1 de enero, deberá dejar su puesto, lo que abre un vacío que podría ser cubierto por un delegado designado por la dirigencia nacional para gestionar el próximo proceso electoral.
Por otro lado, el PAN enfrenta un panorama complicado tras un descalabro electoral reciente. Bajo la conducción de Elisa Maldonado Luna, el partido debe centrarse en su supervivencia y reestructura, ya que tras ocupar el séptimo lugar con solo el 2.19 por ciento de los votos, se analiza la posibilidad de que la dirigencia estatal sea sustituida por una delegación del Comité Ejecutivo Nacional.
Además, los resultados del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Coahuila fueron decepcionantes, a pesar de su respaldo a los candidatos de Morena. Las expectativas no se cumplieron, exponiendo la falta de efectividad en su operación electoral y la crítica de que el liderazgo nacional estaba desvinculando los intereses del sector educativo.
En medio de esta crisis, Ricardo Mejía Berdeja, diputado federal del PT, busca reposicionarse políticamente al proponer un juicio político contra el gobernador Manolo Jiménez Salinas y el fiscal Federico Fernández Montañez. Su estrategia parece desafiante, considerando que ambos tienen buenos índices de aprobación, lo que lo coloca en una situación delicada ante su propio futuro político.
Con información de zocalo.com.mx

