Saltillo, Coahuila. - La expansión de bares y centros nocturnos en el centro de Saltillo ha repercutido negativamente en la vida de las familias que ahí residen. Los vecinos han reportado problemas de habitabilidad, principalmente por el exceso de ruido y la acumulación de basura, lo que ha llevado a un deterioro en su calidad de vida.
Daniel, un vecino afectado, destacó que la contaminación auditiva se ha vuelto un problema significativo, afectando a un área con alrededor de 11 mil habitantes. Observó que la permisividad en la operación de estos establecimientos ha desbordado los límites permitidos en cuanto a ruido, lo cual ha alterado la rutina diaria de las familias. La falta de personal en el ayuntamiento para controlar y regular la apertura de nuevos negocios agrava esta situación.
Además, se ha presentado un estancamiento en la cantidad de inspectores municipales y en la eficacia de las rutas de recolección de basura. Daniel subrayó que las autoridades justifican sus omisiones alegando desconocimiento acerca de los problemas que enfrentan los residentes, pero muchos de los bares operan con ruidos que superan los decibeles permitidos.
Sergio Castillo Lara, comerciante del sector, subrayó la necesidad de un entorno ordenado, ya que el centro histórico alberga escuelas, oficinas gubernamentales y hogares. Señaló que es fundamental equilibrar las actividades económicas con el bienestar de la comunidad. Resaltó que la regulación actual no se ha implementado de manera adecuada y advirtió sobre los riesgos de seguir el modelo del Barrio Antiguo de Monterrey, el cual sufrió un decline dramático.
Finalmente, los vecinos han encontrado en plataformas de mensajería una herramienta para organizarse y brindar asistencia a personas en situación de calle, diferenciando entre ellas y quienes cometen delitos. La comunidad exige una regulación más estricta que permita coexistir tanto a los bares como a los hogares, resguardando la paz y la calidad de vida que han ido en declive.
Con información de vanguardia.com.mx

