Guerrero. - La situación de desplazamiento forzado por violencia sigue siendo un problema crítico en Guerrero, aunque ha disminuido en comparación con los picos registrados durante la guerra contra el narcotráfico. En años previos, comunidades enteras debieron abandonar sus hogares debido a enfrentamientos y actividades delictivas.
Durante el gobierno de Felipe Calderón, se estima que 150 mil personas fueron desplazadas a causa de la violencia, con un promedio de 25 mil anualmente. En 2015, el fenómeno mostró una tendencia a la baja, registrándose 15 mil 795 personas en total, lo que implica un descenso significativo durante el mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Guerrero ha sido un estado fuertemente afectado por el desplazamiento interno desde los años 70, y ha experimentado un aumento de los episodios forzados desde 2013, particularmente en localidades como Chilapa y San Miguel Totolapan, donde grupos criminales se disputan el control territorial. En 2019, se reportaron más de 5 mil desplazados, cifra solo superada en 2021.
Recientemente, la situación se ha agudizado, con mujeres y niños huyendo de sus hogares debido a ataques de los grupos criminales Los Ardillos y Los Tlacos. Ante esta crisis, el gobierno federal ha implementado medidas, incluyendo visitas de altos funcionarios para garantizar la seguridad en las comunidades más afectadas y facilitar el acceso a servicios básicos y atención médica a las familias desplazadas.
Con información de milenio.com

