Alcozacán, Guerrero. - Una grave situación se vive en Alcozacán, donde el grupo criminal Los Ardillos ha desatado un violento ataque contra una comunidad nahua. Los habitantes fueron sorprendidos por drones explosivos, obligándolos a huir de sus hogares en busca de seguridad.
El ataque, que comenzó el 11 de mayo, fue documentado en tiempo real gracias a las redes sociales. Jesús Plácido, líder comunitario, alertó sobre el peligro y solicitó ayuda urgente para proteger a los más vulnerables. Las imágenes compartidas revelan escenas desgarradoras de personas evacuando en medio del caos.
En sus mensajes, Plácido enfatizó la ausencia de protección gubernamental, solicitando la intervención del Ejército y la Guardia Nacional para salvaguardar a niños, ancianos y otros miembros de la comunidad, quienes se han visto forzados a refugiarse en las montañas ante la inminente grave amenaza.
A medida que los ataques continuaban, las redes sociales se inundaron de mensajes que denunciaban el sufrimiento de la comunidad. La situación llegó a tal punto que, por la tarde, varios medios comenzaron a cubrir el ataque, impulsando a las autoridades a convocar una reunión de emergencia para atender la crisis.
Sixto Mendoza, líder local, también hizo un llamado urgente a las autoridades, identificando a varios miembros de la familia Ortega como responsables de la violencia. Su declaración arrojó luz sobre el contexto de los ataques, que son parte de un conflicto más amplio y complejo relacionado con la narcopolítica en la región.
La falta de una respuesta efectiva por parte de las autoridades ante el sufrimiento de estas comunidades indígenas plantea serias preguntas sobre la seguridad y la protección de los derechos humanos en Guerrero. La situación crítica exige atención inmediata antes de que la tragedia se agudice aún más.
Con información de milenio.com

