La ofensiva, que provocó reacciones internacionales y amenaza con escaladas regionales, apunta a líderes del movimiento palestino en Catar. En una operación militar sin precedentes, fuerzas israelíes lanzaron ataques aéreos en la capital de Catar, Doha, dirigidos a líderes de Hamás. La acción forma parte de una estrategia para eliminar a altos mandos del movimiento palestino, responsabilizados por recientes ataques contra Israel. La operación, denominada Cumbre de Fuego, se realizó de manera unilateral, y las autoridades israelíes confirmaron su responsabilidad en el operativo. La reacción internacional no se hizo esperar, con países como Irán, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos condenando enérgicamente la intervención, que consideran una violación del derecho internacional y un riesgo para la estabilidad regional. Catar calificó los bombardeos como un acto cobarde, y testigos en Doha reportaron explosiones en zonas utilizadas por Hamás. La grave situación en Gaza continúa tensionando las negociaciones para un alto el fuego, impulsadas por Egipto, Catar y Estados Unidos, que buscan liberar rehenes y contener una posible escalada terrestre por parte de Israel. La ofensiva se enmarca en el contexto de una serie de ataques y contrataques, donde las Brigadas Al-Qasam de Hamás reivindicaron atentados en Jerusalén, incrementando la incertidumbre en la región.
Boletín semanal
Las noticias del Congreso, directo a tu correo
Resumen editorial cada domingo con lo más relevante de política, congreso y utilidad. Sin spam, cancela cuando quieras.
