En el primer trimestre de 2026, las deportaciones de migrantes en México han mostrado un incremento significativo a pesar de que el número total de aseguramientos ha caído drásticamente. Aumentando la tasa de retornos, el país observa un cambio notable en las políticas migratorias implementadas por las autoridades.
Las cifras de la Secretaría de Gobernación indican que, mientras las detenciones de personas en situación irregular se redujeron en un 90 por ciento, las deportaciones han permanecido estables. Entre enero y marzo de este año, se contabilizaron 11 mil 73 detenciones, en contraste con más de 109 mil en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, las devoluciones apenas variaron, pasando de tres mil 200 en 2025 a tres mil 256 en 2026.
La variación en las tasas de retorno es sorprendente, ya que en 2025 solo se devolvía a tres de cada cien migrantes asegurados. En cambio, para 2026, esa proporción aumentó significativamente a casi tres de cada diez. Este cambio implica un endurecimiento en la política migratoria, reflejando la presión regional para controlar el flujo de migrantes hacia Estados Unidos.
Los migrantes guatemaltecos han liderado las deportaciones, seguidos por personas de Honduras y El Salvador. Aunque también se registraron deportaciones de nacionales de Cuba y Venezuela, estas fueron en menor proporción. Este aumento en las deportaciones se manifiesta en un contexto de mayor cooperación entre México y Estados Unidos en temas de control fronterizo.
Recientemente, diversas organizaciones de derechos humanos han señalado un incremento en las redadas y operativos migratorios en la Ciudad de México, lo que ha causado temor en la comunidad migrante. Sin embargo, el Instituto Nacional de Migración ha negado que estas actividades sean redadas, justificando su accionar como medidas de seguridad que buscan prevenir delitos, no dirigidas específicamente a migrantes.
Con información de razon.com.mx

