El Banco Mundial (BM) ha mantenido su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México para 2026 en 1.3 por ciento. Sin embargo, ha reducido su estimación para 2027, dejándola en 1.7 por ciento. Este ajuste forma parte de su informe de Perspectivas Económicas Mundiales presentado en junio.
Para el BM, el crecimiento económico de México está influenciado por la dinámica de la demanda interna y el comercio exterior, además de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). A pesar de la crisis energética derivada del conflicto en Irán, se destaca que el país se ve poco afectado gracias a su posición comercial y la implementación de políticas fiscales por parte del Gobierno federal.
La Bolsa Mexicana de Valores registró un incremento del 3.33 por ciento, poniendo fin a una racha de caídas consecutivas. Se anticipa que el crecimiento se mantenga en 1.3 por ciento para 2026 y que se fortalezca hasta un promedio de 1.8 por ciento en 2027 y 2028 a medida que la inversión recupere su dinamismo y la demanda externa se estabilice.
A nivel regional, se reduce la expectativa de crecimiento del PIB para América Latina y el Caribe en 2023 a 2.2 por ciento, afectada por la debilidad de la demanda interna y una menor actividad económica global. A mediano plazo, se considera que la inversión será un catalizador clave para la resiliencia económica, especialmente si la política monetaria se flexibiliza.
Finalmente, el incremento en los precios del crudo debido a los conflictos bélicos en Medio Oriente generará presiones inflacionarias en los países importadores de energía. En contraste, naciones como Chile y Perú podrían beneficiarse de los precios altos de los metales, mientras que América Central enfrentará mayores costos de importación que afectarán su actividad económica.
Con información de razon.com.mx

