El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos anunció que trasladó a todos los detenidos del centro migratorio Alligator Alcatraz en Florida, dejando en la incertidumbre su futuro. La portavoz del DHS, Lauren Bis, argumentó que la medida busca salvaguardar la seguridad de los migrantes.
No se proporcionaron detalles sobre el número de personas reubicadas o las instalaciones a las que fueron enviados. Este anuncio coincide con la formación de una tormenta tropical en la costa de Texas, lo que refuerza la narrativa oficial sobre la urgencia del traslado.
El centro, inaugurado en julio de 2025, ha sido objeto de críticas constantes debido a las condiciones inhumanas que enfrentaban los detenidos. Desde su apertura, organizaciones como la ACLU han documentado hacinamiento extremo, falta de atención médica, y condiciones de vida deplorables.
La abogada Katie Blankenship, que representaba a varios de los trasladados, reportó que 50 de sus clientes fueron movidos a distintas instalaciones en varios estados sin previo aviso. El traslado ha generado una mezcla de alivio y preocupación, ya que no se han resuelto las situaciones previas en el centro de detención.
Los costos de operación del Alligator Alcatraz han sido exorbitantes, superando los 1,100 millones de dólares desde su apertura, según registros de Friends of the Everglades. La organización continúa presionando por el cierre definitivo del lugar, que varios consideran un capítulo oscuro en la historia de la gestión de migrantes en Estados Unidos.
Con información de cibercuba.com

