Decenas de estudiantes se alinean desde la madrugada en Santiago de Compostela, buscando asegurar un lugar en alquiler antes del inicio del nuevo curso escolar en septiembre. Algunos comenzaron su espera a las 5:00 horas este miércoles ante las inmobiliarias de la ciudad, como la reconocida Julio Gerpe, donde la gran demanda ha creado un panorama competitivo.
Datos clave
- Cuándo: 1 de julio de 2023
- Dónde: Santiago de Compostela, Galicia
- Quién: Estudiantes universitarios que buscan alquiler
- Situación: Alta demanda y escasez de vivienda disponible
- Precio medio: Aproximadamente 300 euros por persona
Este fenómeno es recurrente cada uno de julio, cuando estudiantes intentan encontrar vivienda con meses de anticipación. Entre quienes hacen fila se encuentran Uxía e Ian, quienes relatan que su espera tiene por objetivo ser los primeros en la lista. Ian menciona que el año anterior logró un piso en el Campus Norte, pero desea un lugar más cercano a su universidad.
Varios grupos de estudiantes, como Rocío, Antía y Sara, también se han trasladado desde A Coruña en la búsqueda de opciones antes de que los mejores pisos sean ocupados. A medida que la demanda aumenta, también lo hacen las quejas sobre los altos precios y la calidad de los inmuebles disponibles. Los estudiantes descrito una situación compleja, donde los apartamentos a menudo no satisfacen sus expectativas.
¿Cómo funciona el sistema de las inmobiliarias?
El proceso de búsqueda de vivienda en Santiago incluye la creación de listas por orden de llegada, donde los estudiantes son agrupados de acuerdo a sus preferencias de habitaciones. Los agentes inmobiliarios facilitan la selección de propiedades, permitiendo a los primeros en la fila elegir primero. A menudo organizan "excursiones" para mostrar las propiedades a los interesados mientras esperan en la cola.
Los precios de alquiler han llevado a los estudiantes a comentar que el coste medio se sitúa en torno a los 300 euros por persona, lo que se traduce en un total de entre 800 y 900 euros por piso. A pesar de los precios elevados, muchos de los inmuebles presentan deficiencias, como problemas con ventanas antiguas o humedad. Esta situación refleja la experiencia típica de buscar vivienda en una ciudad con alta concentración de estudiantes, donde se requiere de esfuerzos significativos para encontrar un lugar aceptable a un precio razonable.
¿Qué pueden hacer los estudiantes?
Las alternativas para los estudiantes son limitadas, y muchas veces requieren compromisos en cuanto a la ubicación o las condiciones del inmueble. Al ser Santiago una ciudad con una gran población estudiantil, los propietarios y agentes deben adaptarse a estas demandas para mejorar la situación actual del mercado de alquiler.
Con información de heraldo.es

