Los resultados desfavorables del PSOE en las recientes elecciones autonómicas han suscitado inquietud en Andalucía. En Granada, los socialistas, aunque incrementaron votos, perdieron un escaño y se quedaron con solo tres parlamentarios, lo que desencadenó reflexiones sobre cómo proceder en la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta.
Tras los comicios, exdirigentes como Miguel Ángel Fernández Madrid sugieren abrir un debate sobre la posibilidad de que el PSOE facilite esta investidura mediante la abstención. En redes sociales, expone preguntas que invitan a analizar las implicaciones tácticas y estratégicas de esta acción, planteando alternativas que podrían beneficiar a su partido y al mismo tiempo a la región.
Otras voces de peso han secundado estas reflexiones. Jesús Quero, exalcalde de Granada, y Guillermo Quero, excoordinador del Instituto Andaluz de la Juventud, se suman a la idea de que la abstención merece ser discutida. Sin embargo, Salvador Pendón, aunque no es granadino, también se ha pronunciado, sugiriendo que la implicación de todos los miembros del partido es crucial para su supervivencia en el escenario político actual.
Sin embargo, la posibilidad de un apoyo socialista a Moreno enfrenta numerosas adversidades. Fuentes internas del partido consideran que tal acuerdo podría tener repercusiones negativas, sobre todo con respecto a Vox, que podría aprovecharse de esta situación para equiparar al PSOE con el PP. Asimismo, el debate sobre el liderazgo de María Jesús Montero en la última contienda electoral también complica este escenario de reflexión en el partido socialista.
En resumen, mientras que algunos exdirigentes del PSOE abogan por una estrategia de abstención para facilitar la investidura, el debate interno revela divisiones y preocupaciones respecto a la cohesión del partido y sus futuras decisiones políticas en Andalucía.
Con información de abc.es

