Stacy Chermol lleva a su Chihuahua de taza, Franklin, al trabajo, donde se convierte en un compañero muy exigente. Cada día, alrededor del mediodía, el pequeño perro empieza a manifestar su necesidad de recibir un masaje, claramente una prioridad para él.
Si Stacy tarda en complacer su demanda, Franklin no duda en expresar su descontento. Su ladrido, aunque molesto, resulta adorable y su expresión de satisfacción al recibir el masaje es inigualable. Esta peculiar rutina ha permitido a Stacy compartir los momentos divertidos que viven juntos en la oficina.
A lo largo de otros videos, Stacy ha mencionado que su mascota carece de habilidades para lidiar con la espera. El comportamiento de Franklin en estos momentos del día respalda su afirmación y refuerza la percepción de que es un perro consentido. La dueña lo describe cariñosamente como su "perro diva".
Los seguidores de Stacy en redes sociales han mostrado divertidas reacciones ante las demandas de Franklin. Más de 2,000 comentarios han resaltado su exagerada reacción ante la tardanza de su masaje, comparándolo incluso con Gizmo, el famoso gremlin. A través de sus publicaciones, algunos usuarios han comentado sobre su temperamento y su manera de "manejar" el ambiente laboral.
Es evidente que Franklin no se considera un simple animal de compañía en la oficina; su actitud lo posiciona como una pequeña figura de autoridad. Las interacciones entre él y su humana demuestran que, para este Chihuahua, recibir mimos es parte de su "trabajo".
Con información de aol.com

