El gobierno de Venezuela ha confirmado la deportación de Alex Saab hacia Estados Unidos, donde enfrenta múltiples cargos. El periodista de investigación Roberto Deniz, quien ha seguido de cerca el caso, destaca cómo este mismo régimen ha perseguido a los que investigan la corrupción que rodea a Saab y su relación con Nicolás Maduro.
Deniz cuestiona el gasto autorizado por el gobierno para la defensa de Saab y plantea interrogantes sobre las conexiones políticas que le permitieron obtener la nacionalidad y el estatus diplomático. Pregunta, además, sobre el papel de funcionarios como Tarek William Saab, quien nunca lo investigó y, en cambio, lo defendió.
El Servicio de Migración venezolano indicó que Saab es objeto de acusaciones graves en Estados Unidos. A pesar de que la Constitución venezolana prohíbe la extradición, las autoridades han clasificado este acto como una "deportación". Saab había sido extraditado previamente en 2021, enfrentando cargos por lavado de dinero y corrupción, aunque fue liberado en 2023 como parte de un acuerdo que contempló la excarcelación de ciudadanos estadounidenses.
A lo largo de los años, Saab fue un referente en la relación comercial entre Venezuela e Irán, y se le atribuye la administración de la red de importaciones del programa de abastecimiento gubernamental conocido como CLAP. A pesar de su captura en 2020 y ulteriores acusaciones de blanqueo de capitales, Venezuela lo ha presentado como un "héroe" que contribuyó a la alimentación del país bajo sanciones internacionales.
Saab ha sido una figura clave en el entramado de negocio del gobierno, lo que genera un clima de polarización no solo en Venezuela, sino también en el ámbito internacional. Este nuevo paso en su proceso legal podría tener repercusiones significativas en la imagen del régimen de Maduro y la relación entre Venezuela y Estados Unidos.
Con información de semana.com

