El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, realizó una conferencia de prensa en el Estadio Azteca donde defendió la decisión de celebrar la Copa del Mundo en Norteamérica. Lamentó que un árbitro somalí no pudiera participar debido a problemas con su visado, pero enfatizó que en eventos de esta magnitud surgen diversos desafíos.
Infantino aludió a que los elevados precios de los boletos se deben a la reventa, sin mencionar que las entradas oficiales alcanzan cifras superiores a los 2500 euros. Por ejemplo, el costo para el partido inaugural entre México y Sudáfrica está fijado en esta gama, lo que genera discusiones entre los aficionados.
Además, el dirigente hizo énfasis en la participación de Irán en el torneo, señalando que su inclusión es un logro. Ante las restricciones de visas impuestas por Estados Unidos, el equipo iraní se estableció en Tijuana, México, mientras se prepara para su primer encuentro el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles.
Infantino también destacó el Estadio Azteca como un lugar “bendecido” por los “dioses del fútbol”, al ser el único en albergar tres inauguraciones de Copas del Mundo. Expresó su gratitud hacia la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el gobierno, por su apoyo y hospitalidad durante el evento.
Finalmente, el presidente de la FIFA extendió su agradecimiento a las 48 selecciones, jugadores, cuerpos técnicos y especialmente a la afición que se espera que sume cerca de siete millones de personas en esta celebración futbolística. Resaltó que son los aficionados quienes hacen del Mundial una experiencia incomparable.
Con información de abc.es

