La Selección Mexicana se enfrenta a un desafío considerable antes del Mundial 2026 debido a numerosas lesiones ocurridas en los meses previos al torneo. Varias figuras clave, como porteros y defensas, se perderán la cita mundialista, perjudicando las expectativas del equipo.
Desde la ruptura del tendón de Aquiles de Luis Ángel Malagón, hasta la luxación de tobillo de Jesús Orozco Chiquete, el panorama no es alentador. Malagón, portero titular y campeón de la última Copa Oro, enfrenta una recuperación que lo mantendrá fuera de las canchas durante al menos seis meses.
Otros jugadores, como Rodrigo Huescas y Marcel Ruiz, también sufrieron graves lesiones. Huescas, con una rotura de ligamento, no podrá estar presente en el Mundial, mientras que Ruiz, figura destacada del mediocampo, enfrentó una lesión en la rodilla que lo dejó fuera de combate a menos de tres meses del torneo.
Mientras tanto, César “Chino” Huerta y Edson Álvarez enfrentan sus propios desafíos a nivel físico. Huerta volvió tras una operación, pero su estado físico y ritmo de juego son inciertos, lo que genera preocupaciones en el cuerpo técnico. Álvarez, aunque no tiene un tiempo de recuperación tan extenso, sigue lidiando con problemas que afectan su rendimiento.
Estas lesiones son un reflejo de la exigencia física en los torneos que la selección ha afrontado, como la Concacaf Champions Cup. A medida que se aproxima el inicio del Mundial, la ausencia de jugadores clave pone en entredicho la preparación del equipo dirigido por Javier Aguirre, dejando un panorama incierto para la debutante Selección Mexicana.
Con información de mejorconsalud.as.com

