Decenas de miles de personas recorrieron las calles de Madrid en una intensa manifestación clamando por la renuncia del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. La protesta se produce en medio de una serie de escándalos de corrupción que han sacudido la administración socialista.
Durante la jornada, aunque el evento fue mayormente pacífico, un grupo reducido de manifestantes intentó romper las barreras de seguridad en las inmediaciones de la vivienda de Sánchez. Las fuerzas de seguridad intervinieron, resultando en la detención de al menos tres individuos enmascarados cerca del Palacio de la Moncloa.
Los asistentes llevaban pancartas con consignas acusando a Sánchez de pertenecer a una "mafia socialista", junto con numerosas banderas nacionales. En la "Marcha por la Dignidad", organizada por la Sociedad Civil, se observaron figuras destacadas del Partido Popular y Vox, quienes también se pronuncian en contra del gobierno actual.
La situación política se complica aún más, ya que un tribunal español investiga al ex primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero por supuestos vínculos con una red de tráfico de influencias. Aunque Zapatero ha negado cualquier tipo de ilícito, la situación ha generado críticas hacia el gobierno de izquierda que lo apoya.
Sánchez, que consideró la posibilidad de dimitir tras la investigación sobre su esposa, Begoña Gómez, ha defendido su administración argumentando que los casos son motivados políticamente por opositores. A pesar de las controversias, los organizadores estiman que alrededor de 80.000 personas participaron en la protesta, mientras que las fuentes oficiales del Gobierno cifran la asistencia en unas 40.000.
Con información de plazadearmas.com.mx

