El gobernador de California, Gavin Newsom, ha reafirmado su negativa a suspender los impuestos sobre la gasolina, a pesar del notable incremento en su precio, que ha llegado a 6,16 dólares por galón. Esta decisión se produce en medio de presiones de políticos que buscan facilitar la carga para los consumidores automovilistas, mientras que el estado experimenta uno de los precios más altos del combustible en el país.
Los datos de la AAA revelan que el costo del galón de nafta regular en California ha aumentado más de 1,50 dólares desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, impulsado por los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han afectado a los mercados energéticos globales. Actualmente, California enfrenta el impuesto más alto a la gasolina en el país, que asciende a 61,2 centavos por galón, más un impuesto federal de 18,4 centavos.
Desde el entorno de Newsom, se critica la propuesta de eliminar temporalmente el impuesto federal, planteada por el expresidente Donald Trump, acusándola de ser un mero "truco publicitario" que no abordaría el problema subyacente y podría desviar recursos necesarios para el mantenimiento de la infraestructura. De acuerdo a su portavoz, el efecto de la eliminación de los impuestos sería limitado en comparación con otros factores que influyen en el precio del combustible.
La administración estatal ha argumentado que retirar los impuestos no asegura que los precios se reduzcan para los consumidores, y hay preocupaciones sobre cómo las petroleras podrían no trasladar los beneficios a los automovilistas. Los ingresos generados por estos impuestos son fundamentales para el mantenimiento de carreteras y otros proyectos de infraestructura en el estado.
Además, se anticipa que la situación pueda empeorar debido a la inestabilidad internacional. Especialistas indican que California podría contar con suministros suficientes solo por seis semanas si las condiciones persisten. Los envíos marítimos han comenzado a decrecer, y existe preocupación sobre la pérdida de hasta 200,000 barriles diarios de petróleo procedentes del Golfo Pérsico, lo que podría llevar a un mayor aumento en los precios.
Con información de clarin.com

