El Parlamento de Cantabria ha desestimado la propuesta presentada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que sugería que los médicos de hospitales trabajaran en turnos, similar al resto del personal sanitario. Esta medida pretendía enfrentar la problemática de las largas listas de espera y los altos costos asociados con las horas extra, conocidas como "peonadas", que alcanzan los 65 millones de euros anuales.
La iniciativa consistía en solicitar al Gobierno regional la evaluación y negociación de la implementación de un sistema de turnos, reemplazando así los horarios actuales limitados a las mañanas. Sin embargo, obtuvo el rechazo unánime de todos los partidos. El diputado Raúl Pesquera argumentó que es esencial analizar la resistencia de los médicos a realizar guardias, un tema recurrente en las huelgas recientes, y propuso que se busquen alternativas para adecuar las jornadas laborales.
Pesquera enfatizó la necesidad de un funcionamiento continuo en los hospitales y planteó que la solución radica en establecer turnos en lugar de depender de las guardias. Indicó que los recursos destinados a las horas extras y la reducción de listas de espera deberían ser utilizados para negociar un sistema de turnos más eficiente. Criticó la tendencia del Gobierno de la comunidad autónoma hacia el uso de la sanidad privada.
Durante el debate, Pesquera destacó que Cantabria presenta las peores cifras de listas de espera en el país y abogó por mejorar la gestión de la sanidad pública, evitando el desvío de pacientes a centros privados. Además, criticó el plan anunciado por el Gobierno para destinar un importante presupuesto a la sanidad privada para abrir más quirófanos.
Otros grupos también se manifestaron en el debate. Desde el Partido Regionalista de Cantabria (PRC), Paula Fernández subrayó la gravedad del problema de las listas de espera. En contraste, Miguel Ángel Vargas del Partido Popular defendió el actual plan y consideró inviable la propuesta de turnos. Por su parte, Vox opinó que la idea de turnos obligatorios es una "trampa".
Con información de eldiario.es

