La separación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Víctor Rodríguez Padilla se ha intensificado tras la divulgación de un video donde Rodríguez agrede a su esposa. Su salida de Pemex, inicialmente celebrada por la mandataria, se transforma en un momento de crisis que refleja contradicciones internas en la política energética.
Datos clave
- Quién: Víctor Rodríguez Padilla, ex director general de Pemex.
- Qué: Ruptura entre Sheinbaum y Rodríguez por agresiones familiares.
- Dónde: México.
- Cuándo: Lunes reciente tras un video divulgando el incidente.
Sheinbaum, al repudiar el comportamiento de Rodríguez, subrayó que su administración no tolerará la violencia de género. Esto marca una clara postura hacia la protección de las mujeres, enfatizando que no habrá impunidad, sin importar la posición del acusado. Además, la presidenta anunció la cancelación de un nombramiento anterior para Rodríguez en el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias.
Durante su gestión, Rodríguez intentó presentar una imagen del estado de Pemex y reveló cómo se toman las decisiones dentro de la compañía. Describió su papel como un mero operador sin autoridad real, indicando que la presidencia de la república y otros organismos son los verdaderos tomadores de decisiones. Esta declaración expone una disonancia entre el discurso político y la realidad operativa de la petrolera, lo que critica duramente a la administración de su antecesor, Octavio Romero Oropeza.
¿Qué significan las confesiones de Rodríguez para Pemex?
Rodríguez mencionó que la empresa enfrentaba serias limitaciones tras la administración anterior, donde se dejó de lado la exploración de yacimientos nuevos. Alertó que, si esta tendencia continúa, Pemex podría enfrentar graves problemas de abastecimiento en una década. Aunque la narrativa oficial insista en erradicar el huachicol, Rodríguez admitió que el robo de combustibles sigue siendo alto, con pérdidas significativas que no se habían revelado anteriormente.
¿Cómo afecta esto a la política energética de México?
Las declaraciones de Rodríguez ponen en evidencia las contradicciones de la Cuarta Transformación, donde la política energética aún se basa en un modelo de monopolio estatal, sin explorar la posibilidad de asociaciones con la iniciativa privada. Defendió el uso de contratos mixtos y comentó sobre la necesidad de una mayor apertura en el sector energético, señalando la vulnerabilidad del país al depender en gran medida del gas importado.
La separación entre Sheinbaum y Rodríguez no solo recalca una ruptura política, sino que también destaca disonancias en la dirección de Pemex y su futuro bajo el gobierno actual.
Con información de eluniversal.com.mx

