Jimmy Flórez Cerquera es un sargento mayor de comando del Ejército Nacional de Colombia, con casi 30 años de experiencia. Durante su carrera militar, no solo se ha convertido en un referente de guía para sus soldados en la Octava Brigada, sino también en un pilar fundamental para su hija Angy. A través de su dedicación, ha enseñado lecciones de vida que trascienden el ámbito militar.
La trayectoria de Flórez incluye haber superado rigurosos cursos como Lancero y Paracaidista. Su compromiso y valía le han valido ser parte de una élite en el Ejército, destacándose por su liderazgo en situaciones operativas complejas. Sin embargo, su verdadera fortaleza radica en su amor por su familia, en especial por su hija.
Angy, de 13 años, ha crecido inmersa en un ambiente impregnado de disciplina y sacrificio. Desde temprana edad, su padre la ha guiado, inculcándole principios sólidos y un profundo amor por el conocimiento. A los dos años, Flórez le enseñó las bases de la supervivencia acuática, y a los cuatro ya experimentaba descensos emocionantes en torres de asalto, todo mientras forjaba un lazo inquebrantable con ella.
La felicidad de Angy se refleja en su dedicación a la gimnasia, donde entrena otras tres horas diarias en la Liga Departamental de Gimnasia del Quindío, sin descuidar sus estudios y el aprendizaje del inglés. Su aspiración es unirse a la Armada Nacional tras concluir el bachillerato, deseando emular el ejemplo de servicio a su país que su padre le ha brindado.
Flórez, un hombre de raíces huilenses, simboliza a muchos padres colombianos que, con esfuerzo y dedicación, enseñan a sus hijos la importancia de la honestidad y la pasión por lo que hacen. Su legado, tanto en el Ejército como en su hogar, es un testimonio del impacto positivo que pueden tener los padres en la formación de futuros ciudadanos.
Con información de lapatria.com

