La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha reafirmado su respaldo al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en respuesta a las acusaciones en su contra. Sheinbaum sostiene que no existen evidencias suficientes para proceder con su detención con fines de extradición, conforme al dictamen elaborado por la Fiscalía.
Rocha Moya enfrenta cargos de conexión con el crimen organizado, formulados por un juez de Distrito en Nueva York, quien también incluyó a varios ex funcionarios de su administración. Entre los acusados se encuentra el senador de Morena, Enrique Inzunza. Según la mandataria, ante la ausencia de pruebas concretas, no se justifica llevar a cabo su arresto.
En su conferencia matutina, la Presidenta comparó la situación de Rocha Moya con la de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, ex gobernador de Tamaulipas, señalando que ambos casos han sido desestimados por las autoridades estadounidenses. A pesar de las imputaciones, Sheinbaum se manifestó firme en su decisión de proteger al gobernador sinaloense.
Sin embargo, se conoce que al menos tres de los acusados han decidido colaborar con la justicia como testigos protegidos. Entre ellos están el general Gerardo Mérida y el ex secretario de Finanzas, Enrique Díaz Vega. Esto plantea interrogantes sobre la solidez de la defensa de Sheinbaum y la realidad de las pruebas que podrían existir contra Rocha Moya.
La dinámica política y la atención mediática alrededor de estos eventos continuarán siendo cruciales, especialmente a medida que se agudizan los plazos en el contexto internacional, con un escenario global que podría influir en la decisión final sobre la situación del gobernador de Sinaloa.
Con información de almomento.mx

