Donald Trump ha optado por no asistir al partido inaugural de la selección de Estados Unidos en el Mundial 2026, donde se enfrentará a Paraguay. Esta decisión ha sorprendido, ya que su cercanía con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, había hecho su presencia parecer segura.
En su lugar, el presidente será representado por Marco Rubio, secretario de Estado, quien asistirá al compromiso deportivo junto a otros altos funcionarios del Gobierno estadounidense, incluyendo al secretario de Transporte, Sean Duffy, y al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
Aunque no se ha ofrecido una justificación para la ausencia de Trump, hay expectativa de que participe en futuros partidos de la selección en su país. Recientemente, fue visto en las finales de la NBA, lo que sugiere que sigue con interés los eventos deportivos nacionales.
Por otro lado, el primer ministro canadiense, Mark Carney, sí estará presente en el debut de su selección frente a Bosnia y Herzegovina en Toronto. En el ámbito deportivo, Estados Unidos, dirigido por Mauricio Pochettino, afronta el Mundial con importantes ausencias y la presión de superar a sus rivales en el grupo D.
El equipo estadounidense aspira a consolidar un proyecto a pesar de las dificultades. Pochettino ha señalado que su enfoque principal es competir con altas expectativas, buscando igualar o superar su mejor actuación histórica en el torneo, donde alcanzaron el tercer lugar en 1930.
Con información de semana.com

