Oaxaca, Oax. - Las armas de alto poder que son traficadas desde Estados Unidos han encontrado su camino hasta Oaxaca, utilizando rutas que también se emplean para el tráfico de drogas y personas. Así lo reveló el periodista e investigador Fernando Coca Meneses en la presentación de su libro "Balas con remitente". Esta obra enfatiza cómo entidades como Oaxaca, San Luis Potosí y Querétaro enfrentan problemas por la circulación de armamento ilegal.
Coca Meneses advirtió que aunque algunas regiones no presenten niveles de delincuencia tan altos como otros estados, la penetración de armas de fuego sigue siendo un desafío. Estos armamentos son empleados no solo en homicidios, sino también en extorsiones y redes de trata de personas, lo que debilita las instituciones locales y aumenta la violencia.
El investigador ligó su estudio a las estadísticas de homicidios dolosos, observando que el crecimiento de la violencia coincide con el ingreso ilegal de armas de uso militar de Estados Unidos. Destacó que el flujo ilegal de armamento es un factor crítico que exacerba la situación de violencia, al proporcionar a los grupos criminales una capacidad de fuego superior.
Las rutas documentadas en su libro identifican al menos 11 trayectos usados para transportar armas desde la frontera norte hacia distintas partes del país. Algunas de estas armas son desarmadas para su traslado y luego reensambladas en México. Coca Meneses subrayó que el tráfico de armas y fentanilo está interconectado, siendo crucial frenar el primero para contener el segundo.
Autoridades de ambos países conocen las rutas del tráfico, asegurando que se relacionan con graves episodios de violencia. Sin embargo, la lucha contra este fenómeno se complica por la corrupción y la colusión entre efectivos de seguridad. La dificultad para rastrear estas armas invita a cuestionar la efectividad de las estrategias tanto en México como en Estados Unidos.
Con información de oaxaca.quadratin.com.mx

