Oaxaca de Juárez, Oaxaca. - La banda La Bande-son imaginaire se presenta en el Club de Leones tras un paréntesis de tres años en su estado natal. Fundada por los hermanos Óscar y Heri Angelo Tanat, junto al violinista Bram Hernández, el grupo ha ganado proyección internacional, abriendo conciertos para Till Lindemann de Rammstein y realizando giras en Europa.
La dinámica de su regreso a Oaxaca se vio complicada, ya que la Secretaría de Cultura y las Artes del gobierno estatal inicialmente negó el uso del Teatro Macedonio Alcalá, señalando que no era viable por el género musical que interpretan. Sin embargo, tras el éxito de sus conciertos en el Teatro Metropólitan, se comunicaron con la banda para reconocer su error, aunque la burocracia impidió el uso del teatro este año.
Óscar Tanat reflexiona sobre su experiencia musical, señalando que La Bande-son imaginaire forma parte de la efervescencia cultural que caracterizó a Oaxaca en la última década. Recuerda una era llena de galerías y exposiciones de arte, creando un ambiente cosmopolita que ha ido desapareciendo. Su música, fuertemente influenciada por el Día de Muertos y otros elementos culturales locales, busca interconectar lo tradicional con lo contemporáneo.
Con una fusión de géneros que incluye desde darkwave hasta techno, sus obras reflejan su contexto. Tanat menciona que, a pesar de ser percibidos como disruptivos dentro de su comunidad, fuera de Oaxaca su estilo es valorado por las influencias culturales que integran. Al mismo tiempo, reconocen que su cercanía con lo oaxaqueño puede ser difícil de apreciar para quienes lo están acostumbrados.
La presentación en el Club de Leones marca un hito importante en la trayectoria de La Bande-son imaginaire, que busca reintegrarse al paisaje musical de Oaxaca. La banda se mantiene comprometida con su identidad y el deseo de revitalizar la cultura local a través de su innovadora propuesta.
Con información de eluniversal.com.mx

