Poncitlán, Jalisco. - El ayuntamiento de Poncitlán está llevando a cabo un programa de vigilancia médica y alimentaria que se enfoca en la salud renal de 3,400 niños del municipio. Este esfuerzo busca abordar un aumento en los casos de enfermedades renales, que no se pueden atribuir únicamente a la calidad del agua, sino a diversos factores sociales y ambientales.
Arturo Israel Ascencio Gómez, presidente municipal, explicó que existe una colaboración entre diversas autoridades para monitorear a niños en riesgo mediante análisis periódicos y apoyo alimentario. Se están distribuyendo despensas orgánicas adecuadas para una buena alimentación, especialmente entre la población escolar.
El seguimiento incluye tamizajes mensuales para medir la albuminuria, un indicador relacionado con el funcionamiento renal. El alcalde destacó que la comunidad ha mostrado mayor conciencia sobre la alimentación, lo que ha contribuido a mejorar la salud de los menores en riesgo.
Históricamente, la ribera de Chapala ha estado involucrada en estudios sobre salud pública, dada la prevalencia de enfermedades renales entre sus habitantes. Los especialistas han sugerido que las raíces del problema son multifactoriales, incluyendo contaminación ambiental, hábitos alimenticios y factores genéticos.
Ascencio Gómez se refirió a la posibilidad de que el consumo de agua del lago de Chapala esté vinculado a esta problemática. No se descartan las actividades agrícolas que utilizan esa agua y la aplicación de químicos en cultivos. El municipio colabora con organismos para promover el uso de alternativas orgánicas.
Con información de milenio.com

