Torreón, Coahuila. - La desaparición de Fanny Ortíz, ocurrida el 5 de noviembre de 2004, se investiga como posible caso de trata de personas. La madre de Fanny, Silvia Ortiz, señala la implicación de la familia García Vargas en la desaparición.
A una semana de que Fanny desapareciera, su hermano fue perseguido por Jesús Ruelas García, sobrino de Rodolfo García Vargas, quien lideraba una supuesta red de trata en la región durante esos años. La policía municipal detuvo a Jesús, quien fue identificado como un delincuente vinculado al tráfico de personas.
Silvia Ortiz ha compartido que Rodolfo García Vargas, quien contaba con múltiples órdenes de aprehensión, huyó a Tamaulipas después de la desaparición. Desde allí, continuaba operando su red criminal, expandiendo su actividad delictiva a otras partes del país.
La situación se complica debido a la falta de testigos que puedan identificar a quienes están vinculados con la desaparición. La madre considera que este obstáculo es común entre los casos de desaparición en México, donde el silencio y el miedo prevalecen. “Sin testigos que declaren, es difícil acceder a la justicia”, lamentó.
Por más de dos décadas, Silvia Ortiz ha clamado por justicia y continúa esperando que alguien, de forma anónima, pueda proporcionar información que conduzca a dar respuesta sobre el paradero de su hija. La esperanza persiste, aunque la batalla por la verdad sigue siendo desafiante.
Con información de zocalo.com.mx

