Cientos de manifestantes se congregaron en las cercanías del Estadio Azteca en México, justo horas antes del partido inaugural del Mundial de fútbol que enfrenta a México y Sudáfrica. La mayoría de los presentes eran familiares de personas desaparecidas, asesinadas o secuestradas, un reflejo del clima de violencia que caracteriza al país.
Los asistentes decoraron el pavimento con flores de cempasúchil, creando cruces en memoria de sus seres queridos, mientras alzaban la voz con consignas que clamaban justicia. Aunque no se reportaron enfrentamientos con las autoridades, la protesta se produce en un contexto donde el gobierno enfrenta una ola de manifestaciones, principalmente de docentes que demandan mejores condiciones laborales.
Maria de Jesús Soria Aguayo, quien busca a su hijo desde su desaparición en Veracruz hace más de una década, expresó su frustración hacia la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. Mencionó que el enfoque del gobierno está más en el Mundial que en atender la crisis de desapariciones que afecta a miles de familias.
El Mundial, que inicia oficialmente el jueves, cuenta con México, Estados Unidos y Canadá como países anfitriones. La ceremonia de apertura incluirá la actuación de Shakira y el primer partido comenzará a las 21:00 horas, tiempo de Francia. Para garantizar la seguridad, se estableció un perímetro de 1,6 kilómetros alrededor del estadio y se permitieron protestas pacíficas solo para quienes no cuenten con boletos.
Las estadísticas revelan que más de 130,000 personas han desaparecido en México en las últimas dos décadas, un fenómeno que ha afectado profundamente a las comunidades y que continúa generando indefensión y dolor entre los habitantes.
Con información de onefootball.com

