La reciente contienda electoral en Coahuila dejó marcada la desilusión de los representantes de Morena, quienes expresaron su frustración por los resultados desfavorables. La ex candidata a la Alcaldía de Saltillo, Alejandra Salazar, no ocultó su desapego: “ya no me interesa quedar bien con nadie”, aseveró tras conocer el resultado de su candidatura.
Este sentimiento de desencanto es compartido entre otros militantes que han sido desplazados en las urnas por un creciente descontento social, evidenciado por una respuesta contundente en las votaciones. El rechazo hacia Morena ha crecido, manifestándose en una fuerte corriente de voto “anti-Morena”, que impactó las elecciones de forma notable.
Salazar también cuestionó la dignidad de aquellos que decidieron apoyar a los contrincantes, mientras el Alcalde de Piedras Negras, Carlos Jacobo Rodríguez, cargó contra quienes vendieron su voto. Su condena incluye referencias a la mercantilización del sufragio, acusando a ciertos ciudadanos de “comprar amor” a través de su participación electoral.
Arturo Braña Sotomayor, representante de Morena ante el Consejo General del IEC, también se unió a las críticas, minimizando la relevancia de Coahuila al afirmar que representa solo el 2.5% de la lista nominal de votantes. Esta visión podría reflejar la preocupación de Morena, que parece priorizar el número de votos sobre la esencia cultural y social del estado.
En una nota final, se observa que, a pesar de proclamarse defensores de la justicia social, los comentarios despectivos hacia los coahuilenses revelan un profundo desdén por la población. Esto contrasta con el discurso oficial sobre el poder del pueblo. La reciente elección ha puesto de manifiesto el desencanto de los ciudadanos, quienes expresaron su voluntad de manera contundente.
Con información de zocalo.com.mx

