Un recorrido cotidiano por las calles de Bogotá, Colombia, se transformó en un aterrador ataque para Greiber Eduardo Berrio, un joven venezolano de 19 años. En julio de 2025, fue sometido a un feroz ataque por una jauría de nueve perros, sufriendo más de 150 mordeduras que le causaron graves lesiones y hasta la pérdida de ambas orejas y los brazos.
El asalto duró varios minutos y dejó al joven en estado crítico debido a la pérdida masiva de sangre y múltiples infecciones que amenazaron sus órganos vitales. Durante su hospitalización, sus familiares y amigos enfrentaron una incertidumbre desgarradora, preocupados por su supervivencia ante un pronóstico médico sombrío.
A medida que avanzaba su tratamiento, surgieron complicaciones en sus lesiones, lo que llevó a los médicos a tomar la difícil decisión de amputarle ambos brazos. A pesar del dolor y la adversidad, Greiber encontró en su fe un apoyo esencial durante su recuperación, elogiando su voluntad de vivir y afrontar los retos que se le presentaron.
Tras meses de rehabilitación, Greiber decidió compartir su historia, sorprendiendo a muchos con su enfoque positivo. Reconoce que, aunque las cicatrices de la tragedia permanecerán, su determinación por seguir adelante es inquebrantable. Su experiencia ha tocado el corazón de miles y ha generado un llamado a reflexionar sobre la responsabilidad en la tenencia de animales.
A pesar de todo, Greiber continúa en su proceso de recuperación, enfrentando el desafío de adaptarse a una nueva forma de vida. La brutalidad del ataque ha reabierto el debate sobre la seguridad y las medidas necesarias para prevenir ataques similares en el futuro, mientras él se convierte en un símbolo de resiliencia y esperanza.
Con información de elmanana.com.mx

