Preparar confit de pato en casa puede parecer complicado, pero con esta receta simple lograrás impresionar a tus comensales. Este platillo francés es ideal para ocasiones especiales o para guardar y disfrutar en días de poco tiempo para cocinar. Además, su proceso permite conservarlo por varios meses.
La base del confit de pato consiste en cocinar los muslos en su propia grasa a fuego lento. Para empezar, es fundamental marinar la carne. Una vez que los muslos estén limpios, se sazonan con sal y pimienta antes de dejarlos reposar en el refrigerador durante 24 horas, lo que ayudará a intensificar los sabores.
Tras el marinado, es momento de cocinar. Se debe derretir la grasa de pato en una olla a baja temperatura, evitando que hierva. Se sumergen los muslos junto con ajo, laurel, tomillo, romero y pimienta. Este proceso lento, que dura entre 2 y 3 horas, asegura que la carne se vuelva tierna y sabrosa, separándose fácilmente del hueso.
Al momento de servir, retira los muslos con cuidado para que no se rompan. Si decides disfrutarlo de inmediato, hornéalos durante unos minutos para que la piel quede crujiente. También es recomendable reutilizar la grasa, que puede servir para futuras recetas de confit.
Para realzar el sabor del plato, una reducción de vino Pedro Ximénez con pasas es un complemento perfecto. Simplemente cocina el vino con azúcar moreno a fuego lento y añádele las pasas previamente hidratadas. Este toque final elevará aún más tu platillo, garantizando sabores excepcionales en cada bocado.
Con información de noticiasdenavarra.com

