José López Coterillo, nacido en 1937 en Miengo, Cantabria, es reconocido como un ícono de la lucha laboral en España. Fundador de Comisiones Obreras en la clandestinidad durante el franquismo, su historia está intrínsecamente ligada al sindicalismo en la región y ha sido homenajeado por su valentía y compromiso.
El tributo a Coterillo, que tuvo lugar en presencia de destacados exdirigentes de la CNT, evocó recuerdos de la lucha contra la dictadura. “Siempre hemos puesto nuestros principios antes que todo”, indicó un compañero, reflejando el carácter de un hombre que nunca se dejó amedrentar ni por la represión.
Desde joven, Coterillo estuvo inmerso en la lucha por los derechos laborales, haciendo frente a un sistema que buscaba silenciar a los disidentes. Su activismo comenzó en su adolescencia, cuando organizó las primeras huelgas en empresas locales a pesar de la prohibición de tales acciones. Su liderazgo fue vital en la creación de un movimiento sindical robusto.
A lo largo de su vida, Coterillo enfrentó la represión, incluyendo años de prisión tras ser detenido en 1967 cuando el régimen declaró ilegal a Comisiones Obreras. A pesar de ello, persistió en su labor sindical, demostrando un compromiso inquebrantable. Fue elegido secretario general de la organización en 1978, justo después de la muerte de Franco, un momento clave en la historia del sindicalismo en España.
A pesar de su retiro de la dirección en 1982, Coterillo continuó su labor en la defensa de trabajadores durante la reconversión industrial de los años 80. Su presencia en conflictos laborales y su espíritu luchador dejaron una huella indeleble en la historia del sindicalismo en Cantabria y más allá.
Con información de eldiario.es

